El cambio cultural que sacude a la sociedad, al alterar los roles que por milenios desempeñaron los hombres y las mujeres, tiene consecuencias que de no ser atendidas, se traducirán en violencia en el hogar y en desintegración familiar. Los hombres fueron, durante mucho tiempo, los únicos proveedores, y las mujeres eran las encargadas de la procreación y educación de los hijos. Hoy, las mujeres han incursionado en el campo de los hombres y éstos, en general, no lo han hecho en la atención familiar, por lo cual es necesario tomar medidas que permitan que en todos los ámbitos de la sociedad haya una distribución equitativa de las responsabilidades familiares e igualdad de derechos y de oportunidades para hombres y mujeres.
Con el fin de encausar estos cambios, desde el año 2001 se creó el Instituto Nacional de las Mujeres, que el pasado lunes realizó el Segundo Seminario Internacional de Cultura Institucional con la participación de ponentes de España, Venezuela, Canadá y México; el seminario tuvo como objetivo analizar los avances nacionales, regionales e internacionales en materia de cultura institucional, desde la teoría y la práctica, para impulsar estrategias de cambio organizacional que contribuyan a lograr la igualdad y equidad entre mujeres y hombres en las instituciones públicas.
El Programa de Cultura Institucional del Inmujeres se propone fomentar la igualdad de oportunidades y de trato entre mujeres y hombres que laboran en la Administración Pública Federal. Este programa tiene nueve objetivos estratégicos: Incorporar la perspectiva de género en la cultura institucional; tener un clima laboral que permita mejores resultados en el interior y exterior en beneficio de la ciudadanía; lograr una comunicación incluyente que promueva la igualdad entre hombres y mujeres y la no discriminación; la selección del personal basada en habilidades y aptitudes, salarios y prestaciones transparentes e iguales; crear mecanismos que promuevan el desarrollo de capacidades de todas las personas; capacitación y formación profesional; corresponsabilidad en la vida laboral, familiar y personal entre servidoras y servidores públicos, y establecer mecanismos para eliminar el hostigamiento y acoso sexual y la discriminación.
En la inauguración del seminario, el embajador Héctor Romero Barraza, director general del Servicio Exterior y Recursos Humanos de la Secretaría de Relaciones Exteriores, señaló que en esa dependencia no se tolera el hostigamiento sexual y además cuentan con un módulo de apoyo psicológico para mujeres víctimas de violencia intrafamiliar. Están trabajando para lograr la equidad de género en todos sus procesos.
Por su parte, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, en voz de Patricia Espinosa Torres, subsecretaria de Inclusión Laboral, indicó que se están desarrollando nuevos mecanismos para disminuir las brechas de desigualdad. El esfuerzo que está realizando esta dependencia se dirige a lograr que tanto hombres como mujeres tengan un trabajo digno, en el que las condiciones salariales y las prestaciones sean iguales sin importar que el trabajador sea hombre o mujer.
El señor Thomas Wissing, director adjunto de la Oficina de Países para México y Cuba, de la Organización Internacional del Trabajo, afirmó que por cada cinco puestos de toma de decisiones sólo una mujer ocupa estos cargos y que, además, las mujeres en América Latina ganan en promedio el 70 u 80 por ciento de lo que ganan los hombres. También expresó que las mujeres, cada vez con mayor frecuencia, se están incorporando al ámbito laboral y que, por lo tanto, tienen dos jornadas, es decir, el trabajo remunerado y del hogar.
Por su parte, la licenciada Gloria del Carmen Muñoz León, oficial mayor de la Secretaría de la Función Pública, afirmó que en el interior de su dependencia se han tenido importantes avances, a través de la impartición de cursos sobre violencia, hostigamiento, acoso sexual y de perspectiva de género, los cuales son obligatorios, tienen un micrositio de género y mencionó que 222 dependencias ya trabajan con la cultura institucional. Esto es un cambio positivo en las formas de trabajar de las dependencias de la Administración Pública para lograr la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres.
Se señaló también que el 30 por ciento de los acuerdos del Consejo de Quito se refieren a la participación política y ciudadana de las mujeres, así como al ejercicio de sus derechos. En América Latina se ha visto una tendencia para adoptar y desarrollar iniciativas con una visión de igualdad. Las acciones para que la cultura se modifique necesitan venir de todas las personas, cada quien desde su trinchera, puede lograr que las mujeres vivan con igualdad de oportunidades. Los altos mandos de las dependencias pueden conseguir que el personal de su secretaría adopte actitudes y acciones que permitan un clima laboral positivo; que por trabajo igual haya salarios iguales y que se sancione la discriminación y el hostigamiento y acoso sexual.
Ya no es posible evitar que las mujeres trabajen fuera del hogar, lo que sí se puede hacer es tomar medidas para que esto no cause desintegración en las familias. Es urgente implementar acciones para que coincidan los horarios escolares con los del trabajo de los padres y el que se pueda conciliar el trabajo con la vida familiar. En manos del gobierno y de los ciudadanos están las soluciones.
*Secretaria ejecutiva del Inmujeres
melenavicencio@hotmail.com
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